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Cómo consigue clientes nuevos un contratista en Puerto Rico
El contratista bueno casi nunca tiene problema de calidad: tiene problema de calendario. Meses con tres obras encima y meses mirando el camión parado, porque toda su entrada depende de que alguien lo recomiende.
El problema no es conseguir clientes: es el hueco entre obras
Un contratista que vive de referidos trabaja con un embudo que no controla. Cuando alguien lo recomienda, tiene trabajo; cuando nadie lo recomienda ese mes, no hay nada que empujar. Y las semanas paradas se pagan igual: el camión, el equipo y la gente siguen costando.
La única forma de aplanar eso es tener una fuente de trabajo que no dependa de que un cliente viejo se acuerde de ti.
El negocio que acaba de abrir es obra casi garantizada
Un local nuevo casi nunca sirve como está. Entre firmar el arrendamiento y abrir, alguien tiene que hacer:
- Divisiones, plafón, piso y pintura.
- Eléctrica, con la capacidad que pide el equipo nuevo.
- Plomería y, en comida, trampa de grasa y extracción.
- Aire acondicionado.
- Rampa, baño y lo que pida el cumplimiento.
- Remoción de lo que dejó el negocio anterior.
Y es trabajo con fecha: el dueño tiene una apertura que no puede mover, así que decide rápido y no se pone a pedir cinco cotizaciones durante un mes.
La ventana real
Para un contratista la ventana es distinta que para los demás proveedores: no es después de abrir, es entre la firma del local y la apertura. Quien aparece en ese tramo cotiza sin competencia de verdad; quien aparece después llega a arreglar lo que otro hizo mal, que es peor trabajo y peor cliente.
Lo que gana la cotización
- Ir el mismo día o al siguiente. En obra, el que mide primero suele cerrar. La velocidad vale más que el descuento.
- Cotizar por escrito y por partidas. El dueño no sabe comparar dos números sueltos; sí sabe comparar dos listas.
- Decir qué NO incluye. Es lo que evita el pleito del final y lo que te hace ver como el serio de los tres.
- Hablar de la fecha de apertura, no del precio. Si entiendes su calendario, ya vas ganando.
- Estar registrado y poder decirlo. En un mercado lleno de informales, el registro en DACO es la diferencia más barata que puedes ofrecer. Lo que hace falta para trabajar legalmente.
Lo que hace que un lead de obra valga
- Que sea de esta semana. En construcción llegar segundo es no llegar.
- El municipio. Una obra a cuarenta minutos te come la ganancia en viajes de material.
- El giro. Un restaurante es extracción y grasa; una oficina es divisiones y data; un salón es plomería y eléctrica. Saberlo te dice si es tu trabajo antes de montarte en el carro.
- Si el local es nuevo o heredado. Heredado es demolición además de obra, y eso es más dinero.
El mismo cliente, tres veces
El contratista que entrega bien una remodelación de apertura se queda con el mantenimiento, con la segunda localidad y con la casa del dueño. El que cobra y desaparece vuelve a empezar de cero el mes que viene. La diferencia no es el precio: es contestar el teléfono seis meses después.